miércoles, 29 de abril de 2015

Reseña: Felices por siempre jamás


¡Hola mis flores!
Hoy os traigo la reseña de un libro muy especial, ya que se trata del último libro de la trilogía de Un beso en París, al que como sabéis, le tengo mucho cariño.




En este caso nuestra protagonista se llama Isla (se pronuncia Aila) y se encuentra en una cafetería, mareada por la anestesia del dentista, cuando ve a su amor platónico de toda la vida: Josh.
Contenta por verlo allí y desorientada debido a su visita al dentista se anima a coquetear con él, pero cuando él se va y ella se despierta al día siguiente se da cuenta de que ha hecho el ridículo y no se ven hasta que empiezan las clases.
Cuando comienzan las clases,  Isla sigue suspirando por Josh, pero llega un momento en el que ambos se dan cuenta de lo que sienten el uno por el otro...y a partir de ese punto se va a desarrollar su historia de amor.
Se encontrarán con muchos problemas, inseguridades, obstáculos y escenas románticas que se quedarán en nuestro corazón.





Tengo que decir, que según mi opinión, en la trilogía no hay un libro tan insuperable como el primero, Un beso en París nos enamoró a muchos y sigue haciéndolo, pero, ¿entre Lola y Isla con cual me quedo? Pues tengo que decir que este último libro me ha llegado mucho más que el segundo, tanto los personajes, como sus personalidades, sus obstáculos, etc...


No voy a entrar en spoilers, pero como sabéis me gusta definir bien que partes me han gustado y cuales no.

En primer lugar el personaje de Isla está platónicamente enamorada de Josh. Mucho. Demasiado.

A veces este personaje resultaba algo cansino, porque al igual que en todas las historias de Perkins, realmente no sucede mucho en cuanto a trama, pero siempre nos hacen enamorarnos y emocionarnos...aunque en este por lo menos al principio, realmente no pasaba nada.

Aunque no me voy a quejar del personaje de Isla, porque pese a ello, me he sentido tremendamente identificada con el personaje...y aunque sí me gustó más Un beso en París, no he llegado a tener la misma conexión que he tenido con Isla con los otros personajes de la trilogía.

Hay que admitir que la chica era un mar de inseguridades respecto a Josh, no sabía si hablarle, cuando decidía hablarle pensaba que no había dicho las palabras correctas, y así todo el tiempo.

Pero como he dicho, no me voy a quejar del personaje, al contrario, realmente sentía demasiado a este personaje y todo lo que le pasaba,  me podía estar pasando a mi, porque me recordaba demasiado a mi misma.

Respecto a Josh tengo mis dudas, no es un personaje claro, por otra parte considero que es mejor la ausencia de personajes planos, pero Josh es un protagonista realmente complicado de entender, si bien a veces pensaba que sabía lo que quería, me sorprendía haciendo todo lo contrario, pero bueno, quizás no sabría decir si eso fue un acierto o no, supongo que dependerá del gusto de cada lector.
La historia de amor, todo hay que decirlo, me pareció empalagosa, pero con sentido, por lo menos yo me creí la historia, y me parece importante añadir que no me suelen gustar las historias de amor empalagosas, que simplemente tratan de amor y no tienen mucho más fondo, pero esta escritora es una de las pocas de novelas románticas que leo, porque hace que me guste cada página, y sobretodo, que me enamore con ella.

Así que creo que para no alargar más de lo necesario la reseña, solo añadiré que los personajes secundarios en esta historia me han parecido un punto muy importante, y que al final del libro nos volveremos a encontrar de una forma magnífica con los personajes de los libros anteriores.
Y el final ¡me ha encantado el final! 

Si quieres enamorarte con Stephanie Perkins por tercera vez, te recomiendo que te leas este libro.
Me habéis preguntado si se pueden leer independientes, y si, cada uno trata sobre una historia ¡eso sí! si no los leéis en orden y queréis seguir con otro libro de la trilogía, os spoileará los libros anteriores.

En definitiva, le pongo un 4/5 ¡muy recomendado!



¡Un beso y felices lecturas de tinta!